Familia anfitriona Alberca Ludeña

Una visita a la familia anfitriona: Alberca Ludeña

Una de las experiencias más divertidas y valiosas que tienen nuestros voluntarios durante su estadía en el Ecuador es vivir y compartir con una familia anfitriona Ecuatoriana. Para compartir un poco de esa experiencia con ustedes decidimos entrevistar a una de nuestras familias anfitrionas cada mes. En mayo visitamos a los Alberca Ludeña, para hablar sobre sus experiencias con la fundación.

Como siempre, madre Esperanza, padre Emilio e hijas Jenny y Fernanda nos recibieron con mucha hospitalidad y un cafecito, más un rico pastel de casa hecho por el cumpleaños de la voluntaria Robin Kosters el día anterior.

¿Cuánto tiempo llevan como familia anfitriona para Local Dreamers?
Jenny: ya dos años y medio.

¿Y cómo conocieron a la fundación?
Esperanza: a través de una cuñada que también es anfitriona.

¿Por qué empezaron a trabajar como familia anfitriona para Local Dreamers?
Esperanza: por tener una experiencia. Aunque hemos tenido relación con europeos – vivimos en España e Italia un rato – pero queríamos tener una experiencia de acuerdo a vivencia que nosotros tenemos aquí en Ecuador con los extranjeros.

¿Cómo describirían la fundación Local Dreamers y sus voluntarios?
Emilio: como una institución de mucha importancia para el Ecuador. Porque tiene relación con intercambio cultural de Holanda y Ecuador. Y con eso los Ecuatorianos tenemos la oportunidad de conocer la cultura, el ambiente social de este país Europeo que es Holanda. Y además los Holandeses también nos colaboran con muchos servicios. Conocimientos, hasta técnicos, nos dan muchos conocimientos a la niñez, a la juventud acá en Ecuador. Y eso es de mucha importancia.

Esperanza: nos gusta el voluntariado que hacen. La ayuda que brindan. Como ustedes se enfocan a un grupo social de escasos recursos. Nos gusta su prendimiento y las ganas – que vienen a ayudar, a enseñar, a compartir…son muy abiertos! Tanto con las familias anfitrionas como los niños.

¿Cómo describirían la experiencia de vivir junto con voluntarios extranjeros?
Jenny: pues a nosotros nos gusta porque cada persona es diferente. Todos son muy buenos, y cada quien tiene igual su personalidad. Entonces nos gusta intercambiar tal vez la vida de ellos, conocimientos. Nos gusta también que ellos muestran interés en conocer nuestra cultura. No es que tal vez digan ‘ay no me gusta’ – ellos son siempre positivos. Y nos gusta siempre también conocer nueva gente.

Esperanza: estamos contentos – todos los voluntarios son buenos.

¿Para ustedes como familia, cuáles son las ventajas (o posibilidades) de tener un voluntario extranjero en su casa?
Esperanza: en lo social, conocemos sus comportamientos, sus actitudes, costumbres que ellos traen acá y participan y comparten con nosotros. Y lo económico…si es que hay la posibilidad de subir un poco más, por la tensión.

Jenny: es un ingreso muy bueno para nosotros.

Esperanza: como anfitrionas lo valoramos mucho. No es que nosotros estamos esperando a que nos paguen y basta. No: es un trabajo para nosotros compartir y atender a ellos.

De lado izquierdo a derecho: voluntario Olle, padre Emilio, hija Fernanda, hija Jenny y madre Esperanza.

De lado izquierdo a derecho: voluntario Olle, padre Emilio, hija Fernanda, hija Jenny y madre Esperanza.

Leave a Reply